| ¿Can the Subaltern speak German? |
|
|
Se asocia el debate relativo a la globalización cultural a menudo a la supuesta teoría post colonial. ¿Cuáles son los contornos de tal asociación? Según Ruth Frankenbert y Lata Mani (1993, 292), el post colonialismo se produce beneficio a una “coyuntura” específica de los campos de las fuerzas sociales así como a un tipo de localización político conectado a las condiciones locales. Las cuestas de los poderes geopolíticos influyen de forma importante sobre estos informes sociales. Influyen sobre la aparición de algunos tipos de subjetividad, y por lo tanto, la producción artística, así como la formación de las categorías cognoscitivas y estéticas conectadas a la percepción de ésta. Ddse que las relaciones de poder globales estructuran ahora las condiciones de vida en el conjunto del planeta, los efectos de los informes de poder post coloniales - de después de la definición de Frankenberg y Mani- son también omnipresentes. Los lugares donde se hacen sentir estos efectos no son exteriores ni se encuentran más allá de las prácticas sociales y fronteras sociedades occidentales. Estas fronteras y prácticas participan más bien en su reproducción como informe social de inclusión y exclusión simultáneos.
Sin embargo, la recepción de este tipo de enfoques en los países de habla alemana no tiene en cuenta casi nunca los enfoques teóricos y artísticos que resultan de las historias locales de las migraciones y minorisations. En vez de eso, esta recepción se refiere casi exclusivamente a los enfoques angloamericanos. Contrariamente, los emigrantes y los miembros de las minorías aparecen prioritariamente en este corpus de textos como figuras mudas e impotentes. Es el caso, por ejemplo, del texto influyente de Homi Bhabha titulado Diseminación (Bhabba 1997,186f.) donde, siguiendo John Berger, se describe a un trabajador immigrado de origen turco en Alemania como un autómata de trabajo mudo y como “una presencia sin palabra”. Se genera así una imagen de impotencia subalterna, imagen que, generalmente, caracteriza no sólo la percepción que se tiene de los emigrantes y minorías, sino también el de todas sus palabras. Otro prejuicio sobre el desarrollo de la teoría post colonial es el que afirma que no es que poco derivada por lo que se refiere al contexto alemán, puesto que finalmente sólo habría habido bastante poco colonias alemanas y que la política Nacionalsocialista de subyugación no sería comparable con la cuestión de la verdadera soberanía colonial (Bronffen/Marius 1997,8). La única posibilidad que puede ser adoptado sería entonces examinar “los efectos de las migraciones masivas de las personas y la circulación global de señales, bienes e información” (ibid). Lo que se quiere decir allá, no consiste en destacar la situación paradójica que hace que las señales, bienes y personas puedan circular de manera relativamente libre del Norte hacia el Sur, pero no inevitablemente en el otro sentido. No más que la expresión “los efectos de las migraciones masivas” indican la reproducción neocolonial continua de desigualdades en las sociedades occidentales en forma de un tratamiento desigual permanente de los emigrantes y minorías. Lo que se significa realmente por estos efectos son trivialidades como situaciones del tipo “él me es posible ir en una caja en Zurich como Alemán del sur y oír a una persona de color hablar el alemán suizo con sus amigos” (p. 6f.). Este tipo de experiencia así como de otros llevan a los autores a describir los informes de poder post coloniales como una clase de disco en la cual la “fusión cooking” se pone junto a la “cultura DJ”. Eso volvería evidente “la productividad de las diferencias internas”. (p. 3)
Ahora bien, uno de los primeros testimonios artísticos de la presencia de africanos en Alemania ya indica que los informes culturales no eran en absoluto armoniosos. Un cuadro de Albert Dürer en el cual se percibe a un Africano en Augsburgo (1508) representa obviamente al esclavo de una compañía comercial basado a este lugar. Incluso a principios de la fase de colonización de África y Asia, compañías comerciales alemanas como el Tuchers daban la contribución financiera más importante al sometimiento, la explotación y la exterminación parcial de las poblaciones de estos lugares. El Africano pues no había venido a Augsburgo por un golpe de suerte, sino más bien a raíz de la globalización del comercio internacional de esclavos que se extendía en esta época sobre varios continentes. En este asunto también, se implicaban algunas casas comerciales alemanas de manera activa. Los alemanes Eynger y Sayler habían obtenido el primero asiento, una clase de licencia concedida para la adquisición de esclavos, en 1528 (Kloes 1985, p. 84). Si se quería por lo tanto negar la importante contribución alemana a la historia de la colonización, sería necesario ignorar completamente estos vínculos económicos y políticos.
Hoy aún, sólo una menor proporción de los movimientos migratorios que se efectúa sobre la base de motivaciones voluntarias, y estos movimientos tienen lugar en el marco de la mayor globalización de los mercados mundiales. En virtud de esto, autores como Ha. (Ha. 2002) destacan las cuestas de poder políticas y económicas que estructuran la situación post colonial, así como las continuidads en la función económica de los inmigrantes y minorías como “tampones del ciclo económico”, reserva industrial y trabajadores subalternos.
“Incluso si hay diferencias importantes entre, trabajadores ambulantes y trabajadores inmigrantes, y que tales diferencias no podrían descuidarse o nunca tratarse de manera uniforme, vale la pena buscar sus líneas de conexión. Eso vuelve posible poner de relieve las diferencias así como las semejanzas, permitiendo del golpe, de hacer declaraciones sobre estructuras que producen efectos duraderos y sobre discursos y prácticas a través de los tiempos (…) Cuando se examinan de cerca los fundamentos de las migraciones post coloniales en la República Federal Alemana, reconocemos inmediatamente un buen número de paralelismos históricos, divagadores y funcionales entre los probablemente trabajadores ambulantes, extranjeros e inmigrantes, que indican bien la continuidad de las prácticas colonialistas y racistas en Alemania” (ibid). Los que “guardan el silencio en torno a las presencias coloniales”, según Ha., ni siquiera deberían comenzar a hablar de los fenómenos como “la hibridación” o el post colonialismo.
El post colonialismo, según Ha., “no es un término en primer lugar cronológico que señala el período que sigue el acceso formal a la independencia de los países frente a los poderes coloniales occidentales, sino más bien una categoría políticamente justificada que sirve para analizar aspectos históricos, políticos, divagadores y culturales de los discursos coloniales aún no cerrados” (Ha. 1999). Según esta lectura, post hay “un lugar de localización político. Este lugar se encuentra tejido en la memoria y el legado del pasado colonial así como en sus formaciones y métodos de acción actuales. ” (Gutiérrez Rodríguez 2000). Las diferencias entre las numerosas “coyunturas” post coloniales deben entonces investiguées por medio de análisis locales específicos. Estas investigaciones hacen también posible el desarrollo de herramientas analíticas que tienen en cuenta las partes-plano históricas y políticas locales de los fenómenos de éthnicisation, de genrification (“gendering”), así como de localización de las clases específicas a la globalización. Aquí, el análisis de las críticas post coloniales, feministas y antirracistas implica prestar atención al contexto geográfico y político en el cual se forma se forma y por el cual ella.
Esto se aplica sobre todo a una consideración crítica de estas lenguas de forma artísticas y teóricas que, en el marco de la crítica post colonial, se citaron en sucesivas ocasiones como vehículo privilegiado, a saber, las supuestas formas híbridas y mezcladas (Erel 1999). Como Umut Erel lo destaca, las posibilidades del discurso de la hibridación no son solamente propensas a limitaciones analíticas y estratégicas. Dentro del marco de un capitalismo global, dominado por el occidente y alimentado de las diferencias locales, surgen también de las jerarquías de las distintas mezclas y clases culturales. Los efectos de estas jerarquías consisten en primer lugar en el hecho de que las formas angloamericanas de hibridación tienen un privilegio sobre otros. Las en efecto se interpretan como universales y como los únicos arquetipos válidos de la mezcla cultural. En conjunción con las condiciones de utilización de la industria cultural global, se les objetiva, vueltas exóticas, sexualizadas, y del golpe, despolitizadas. En esta jerarquización de las formas culturales mezcladas, prevalece una clasificación que favorece los productos de las naciones económica y militarmente dominantes, como Inglaterra y los EE.UU. Esta clasificación rechaza las producciones culturales del Sur como anticuadas, pospuesta e inferior. Por lo tanto, estas jerarquías resultantes de la distribución internacional del trabajo se traducen directamente en jerarquías racistas culturo en el campo estético. Las distintas lenguas de forma deben pues en primer lugar recontextualisés con el fin de interpretar estas lecturas reduccionistas como efectos de los informes de poder divagadores en el contexto de los métodos de utilización globales y capitalísticos.
Tener respeto de esto, el análisis de distintas lenguas de forma artísticas y teóricas en “coyunturas” post coloniales igualmente variadas demuestra la interdependencia global (Shoat, Stam 2000,28) de las distintas formas de articulación muy en torno al mundo. En contraste con una ciencia de la cultura unilateralmente orientada hacia la producción cultural del Norte, Ella Shohat y Robert Stam discuten en favor de un análisis de los efectos de la desigualdad global sobre las articulaciones culturales y teóricas en todo el mundo, orientada hacia la teoría del sistema-mundo (Wallerstein 1974,1980). En oposición con los estrechamientos eurocentriques, favorecen una investigación de las “heterogeneidades multitemporelles” o en otras palabras, el análisis de lastemporalidades espatio simultáneas y superpuestas las unas a los otros que tienen una influencia sobre la producción de los textos sociales. Este enfoque se basa en la suposición que el desarrollo excesivo y el subdesarrollo estructurales no solamente se influyen de manera recíproca en el sector de la economía, pero afectan también a las articulaciones artísticas.
Esto resulta especialmente evidente cuando por ejemplo, en vez de limitarse a investiguer los contextos post coloniales Septentrionales-occidental, se ponen estos últimos relacionados con las articulaciones feministas en todo el mundo. Así pues, los contextos post coloniales en Europa Oriental difieren no sólo en sus articulaciones formales, sino también en las lógicas múltiples de soberanía manifestadas en ellos en relación con el colonialismo, el nacionalismo patriarcal, la militarización y el néocolonialisme.
Por esta razón, lo que debe tenerse en cuenta en la clasificación de las distintas producciones teóricas y culturales en los distintos contextos post coloniales son las condiciones locales específicas de su producción. Las mezclas culturales post coloniales del Norte también se enmarañan en los métodos de producción del capitalismo global y reproducen por lo tanto, las cuestas existentes del poder en el contexto de la distribución internacional del trabajo. La desigualdad social se cifra como diferencia cultural o incluso como deficiencia, y del golpe, se vuelve invisible. Esta reproducción constante de desigualdad culturalisée forma la ley del “desarrollo desigual” del capitalismo global. Las jerarquizaciones eurocentriques de los contextos post coloniales variados reproducen así los mecanismos racistas culturo de la exclusión, que por su parte constituyen un elemento estructural fundamental de las formas capitalísticas globales de utilización y/o explotación.
En referencia al contextualisation de la variedad de articulaciones post coloniales en el marco de su interdependencia global, la cuestión - parafraseada de una expresión de Gayatri Spivak- debe levantarse: ¿“What saca apagado coding has produced this text? ” (Spivak 1990,19). El interés de Spivak se centra en torno a las relaciones de poder específicas que permiten a un individuo describirse y explicarse uno mismo dentro de una determinada lógica. (Gutiérrez Rodríguez 2001).
Por lo que se refiere a la transferencia de los enfoques post coloniales al contexto alemán, debemos en este sentido no solamente pedir con Spivak: ¿“Borde the subaltern speak? ¿” o incluso, “Can the subaltern speak German? ” La cuestión debería también ser: ¿But if he or she has been talking on for centuries - why didn' t anybody listen?
Traducido en Francisco Padilla
Bibliografía
Homi K. Bhabha (1997): “Diseminación: Zeit, Narrativo und die Ränder DER modernen Nación”. En: Isabel Bronfen/Benjamin Marius (1997): Híbrido Kulturen. Tübingen: Stauffenburg Verlag. p. 149-194.
Isabel Bronfen/Benjamin Marius (ED.) (1997): Híbrido Kulturen. Tübingen: Stauffenburg Verlag.
Umut Erel (1999): ¿“Grenzüberschreitungen und kulturelle Mischformen als antirassistischer Widerstand? ” En: Cathy Gelbin/Kader Konuk/Peggy Piesche (ED.): Aufbrüche. Kulturelle Produktionen von Migrantinnen, Schwarzen und jüdischen Frauen in Deutschland. Königstein.
Ruth Frankenberg/L. Mani (1993): “Crosscurrents, Crosstalk: RACE, “Postcoloniality” and the Politics apagado Alquiler”. En: Cultural Estudios 7.2, p. 292-310.
Encarnación Gutiérrez Rodríguez (1999): Intellektuelle Migrantinnen - Subjektivitäten im Zeitalter von Globalisierung. Eine postkoloniale dekonstruktive Analyse von Biographien im Spannungsverhältnis von Ethnisierung und Vergeschlechtlichung. Opladen.
(2001): “Fallstricke del Feminismus. Das Denken “kritischer Differenzen” ohne geopolitische Kontextualisierung. Einige Überlegungen zur Rezeption antirassistischer und postkolonialer Kritik”. En: polylog. Zeitschrift für interkulturelles Philosophieren 4 (1999), 13-24.
Puerto deportivo Grzinic (2000): “Spectralisation of Europe”. En: Timothy Druckrey (ED.): The Net_Condition: Arte and Global Medios de comunicacíon. Boston, Karlsruhe.
Kien Nghi Ha (1999): Ethnizität und Migration. Opladen.
(2002): Postkoloniale Migration, Rassismus und die Frage der Hybridität u.v.M.
Erhard Kloes (1985): Die Herren der Welt, Cologne.
Zarana Papic (1999): “Women en Serbia: Post Communism, War and Nationalist Cambios”. En: Sabrina P. Ramet (ED.): Gender politics en the Película de vaqueros Balcanes. Providencia.
Ella Shohat, Robert Stam (2000): “Narrativizing Visual Culture - towards a polycentric aesthetics”. En: Nicholas Mizoeff (ED.): The Visual Cultura Lector. London, Nueva York.
Gayatri Chakravorty Spivak (1988): ¿“Borde the Subaltern Speak? ” En: C. Nelson/L. Grossberg (ED.): Marxism and the Interpretación apagado Cultura. Chicago.



